Los Yungas son un bosque nuboso de verdad: en un mismo día puedes empezar a 4.000 m con viento seco y terminar a 1.200 m con humedad del 90%. La lista de equipaje no va de llevar más cosas, sino las correctas.
Óptica: el binocular manda
Trae tu binocular, el que ya conoces. Un 8×42 es el estándar cómodo para bosque: suficiente luz en el sotobosque oscuro y campo de visión amplio para seguir bandadas mixtas. El telescopio lo ponemos nosotros.
Ajusta la dioptría de tu binocular antes del viaje, con calma y a plena luz. En el campo, con un tapaculo cruzando el sendero, nadie tiene tiempo de calibrar.
Ropa por capas
Tres capas resuelven casi todo: una térmica ligera, un polar y una impermeable con capucha. Colores apagados: verdes, marrones, grises. Nada de blanco ni de rojos intensos.
- Pantalón de secado rápido (el algodón no seca nunca aquí).
- Calzado con suela de agarre: los senderos son de barro y raíz.
- Gorro y guantes finos para las paradas de altura.
Lluvia y humedad
Asume que va a llover. Bolsas estancas o ziplocs para óptica y documentos, y un par de sobres de sílica gel dentro de la mochila de cámara: es el truco más barato del mundo y salva equipos.
Fotografía sin cargar de más
Un cuerpo y un teleobjetivo bastan. En los comederos del Jucumari Lodge trabajarás a distancias cortas, así que un 300–500 mm rinde más que el súper tele pesado que acabará en la maleta.
Cofundadora y guía. Dirige el Jucumari Lodge en los Yungas de La Paz.
